Sentado en la ventana de mis ojos...

Devocionales
23.09.2010 23:54
Hace un par de días, ya tarde, veníamos de vuelta de un día de descanso con mi familia, cuando un accidente de tránsito ocurrido en la ruta donde viajábamos nos obligó a tomar un camino alternativo, de cuya existencia sabía, pero que no conocía. Así que me acerqué a una tenencia de...
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09.09.2010 00:42
Hemos hablado ya varias veces del concepto de un "gran hombre de Dios". En esta ocasión, podremos hablar de cómo actúa un real hombre de Dios. De paso, mencionaremos por qué lo podemos catalogar como tal.
Leemos en el libro de Nehemías, lo siguiente:
Neh 1:1 Palabras de Nehemías...
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02.09.2010 00:39
En la actualidad, hay muchos temas que generan mucho interés en los cristianos. Por ejemplo, la fe, tema abordado por muchos predicadores alrededor del mundo. Quienes bien utilzan el término hablan de la fe en Cristo, en su obra salvadora, y también cómo el hombre puede esperar...
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19.08.2010 19:47
(devocional compartido en el taller vocal del jueves 19/08/2010).
En esta oportunidad, mostraremos cómo un hombre, aun cuando haya estado al lado del Señor, puede desviar su mirada del mensaje de Cristo, y opera según sus propios anhelos. Leamos el pasaje del Evangelio según san Marcos,...
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12.08.2010 00:00
(compartido el jueves 12/08/2010, en el taller de técnica vocal)
En el ámbito cristiano, a menudo se tiende a decir que tal o cual persona es un "gran hombre de Dios" si emprende con éxito alguna tarea, actividad o desafío de envergadura y/o impacto relevante relacionado con la Iglesia, bien...
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06.07.2009 13:53
(estudio elaborado para el curso de "Homilética", Diplomado en Estudios Bíblicos, UNAB, julio de 2009).
“Si me amáis, guardad mis mandamientos” (Ev. Sn Juan 14:15).
El texto que sirve como base para este estudio es una frase del propio Jesús, registrada en el evangelio escrito por el apóstol Juan,...
"Soy ya un viejo decadente desde la cabeza a los pies. Mis ojos se apagan; mi mano derecha tiembla mucho; mi boca está ardorosa y seca todas las mañanas; casi todo el día tengo una fiebre molesta; mis movimientos son lentos y débiles. Sin embargo, bendito sea Dios que no aflojo en mi trabajo: todavía puedo predicar y escribir"
John Wesley, 1790, a la edad de 87 años.